Cerca — CLOSE

Imagen: Sulayr Egea, Cerca de ti, óleo pastel
https://www.instagram.com/sulayr_etxea/

Por Robert C. Fernández

En un mundo nuevo, no habría dolor, o eso creíamos durante vidas enteras. ¿Cómo no iba a ser ésa la aspiración más sensata?  Sentados en el banco de siempre, y angustiados como nunca, nos mirábamos sin vernos, como ya nos pasaba desde hacía un tiempo.

Me lo había dejado entrever semanas atrás, en un nuevo silencio, tras el coito habitual. Yo esperaba su palabra, pero no llegó, o sí, pero a destiempo, cuando ya no cabía entre los dos nada que no fuese un adiós. Pude presenciar entonces, como nunca antes, lo que hacía tanto se había ido, y supe sin preguntar lo que nadie me podría haber asegurado sin mentir. 

Lo miraba y lo  veía de nuevo, mientras le daba las gracias y me despedía. No recuerdo si usé palabras o gestos, si lo hice de verdad o solo lo imaginé (aunque sé hace poco, pero lo sé con certeza, que es una ficción pretender saber todo de las cosas con la intención de estar segura de no equivocarme). Y aunque él lo dijese primero aquel día en la cama con su silencio, yo lo supe justo antes en esa misma cama, y junto a él, con el mío. 

Sentados en nuestro banco, cara y cara y sin protección, volvimos a sentir durante dos minutos lo que hacía ya meses se había ido. Descubrimos entonces que nos queríamos lo suficiente para dejarnos ir, a la espera de una nueva primavera repleta de ilusiones tras un invierno vacío de esperanza. 

¿O acaso sabemos de algo mejor, o distinto al dolor, para seguir confiando en el amor? 

Más relatos de Robert C. Fernández: https://robertfernandezblog.wordpress.com/

Image: Sulayr Egea, The Kiss, pastel oil sulayregea@hotmail.com
https://www.instagram.com/sulayr_etxea

By Robert C. Fernández

In a new world, there would be no pain, or we believed so for lifetimes. How could that not be our most sensible aspiration? Sitting on the usual bench, and distressed like never before, we looked at each other without seeing one another, as we had been doing for some time.

He had let me glimpse it weeks ago, in a new silence after the usual intercourse. I waited for his word, but it didn’t come. Or it did, but at the wrong moment, when there was no room between the two of us for anything else than a goodbye. I was then able to witness, like never before, what had been gone for so long, and I knew without asking, what no one could have assured me without lying.

I looked at him, and saw him again, while I thanked him and said goodbye. I don’t remember if I used words or gestures; if I really did it, or I just imagined it (although I learned recently, but I know for sure, that pretending to know everything about things with the intention of being sure is a fiction.) And even if he said it first that day, in bed with his silence, I knew it right before, in that same bed, with my silence.

Sitting on our bench, face to face, and without protection, we felt for two minutes what it had been gone for months. We discovered then, that we loved each other good enough to let go, waiting for a new spring full of illusions after a winter empty of hope.

Or do we know of anything better, or different, from pain, to continue believing in love?

Translation: Mar Martinez Leonard

EVA “BIEN» TENTADA – ‘WELL’ TEMPTED EVE

Eva desnuda

Despliega la parra

Con la lengua encendida

De rojo al fuego manzana.

Eva tentada

Por la promesa del árbol

De concupiscencia eterna.

Eva erguida

En sus pechos altos

Enrosca la ciencia su serpiente

Eva desterrada, condenada

A parir siglos de dolor

Y ganarse el pan de cada día

Con el sudor de su sexo.

Por Galileo Contreras / Imagen: La cruz rosa, óleo pastel sobre papel A3, Sulayr Egea (Instagram: sulayr_etxea)

Nude Eve

Unfolds the vine

With her lit tongue

From red to apple fire.

Eve tempted

By the promise of the tree

Of eternal lust.

Eve upright

On her high breasts.

Science twists the snake

Banished Eve, convicted

To give birth to centuries of pain

And earn her daily bread

With the sweat of her sex.

By Galileo Contreras / Image: Féminas, oil pastel on A3 paper, Sulayr Egea (Instagram: sulayr_etxea) / Translation: Mar Martínez Leonard


Óleo pastel al alimón

Por Galileo C. Alcázar y Mar M. Leonard

Pizza dulce noche amarga

cena de gusto nocturno

corazones en las manos

y café en las bocas

tan vacías de palabras

esfumadas en los sueños

dentro de una caja roja

mariposas, bombones, diamantes

amor y miedo de vuelo lúcido

retumban en los aires misteriosos

abraza fuerte mi vida en tus brazos

superhéroes caóticos en medio del invierno

la incertidumbre devora el futuro

y el hambre se acaba la pizza.

Imagen: Sulayr Etxea, Jazz café y otras flores de mayo, óleo pastel sobre papel reciclado A3, sulayregea@hotmail.com, https://www.instagram.com/sulayr_etxea/?hl=en


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