El azote del hambre

Por ANTONIO ARJONA

Mi hija Silvia, mi hijo Daniel y yo elevamos sueños hasta la luz del sol para construir con ellos nuestro hogar. Despertamos, y la realidad nos da un buen vaso de mala leche. Esta tarde, mientras escarbaba en uno de los contenedores que nos suministra el menú diario, Silvia devoró una salchicha sin que yo descubriese la fechoría. Al llegar la noche, para cenar, tan sólo había sopa de esperanza y frío. Silvia entró en la chabola y vio como su hermano Daniel era azotado por la sucia mano del hambre, la culpa le dio patadas en las tripas hasta que vomitó la carne arrebatada de las fauces de la miseria.

antonioyarjona@gmail.com

………………………………………….

Ilustración de Elian Tuya


Caléndula al alimón

Por Galileo Contreras y Mar Martínez

Pensaba que los pasos odiaban el teléfono y la poesía

el teléfono cuenta los pasos y la poesía las penas

penas compartidas en nuestros pasos

ojalá fuera la vida más que una manzana.

.

La vida en la Gran Manzana es infinita como tus sueños

donde la segunda persona es también la primera

con una flor para cada uno

la manzana del siglo XXI no es manjar de diablos.

.

Cautiva navegas un mar cibernético sin vela ni alas

con tridente y escamas

de pez Neptuno.


Fotografía de caléndula: Galileo Contreras


Tiempo

Por GALILEO CONTRERAS ALCÁZAR

…sigue la pena, recibo el desangelado alarde de la agonía

tropezando con mis huesos en dolorosa ostentación

maceración febril en que me hundo humano

animal de las garras y los dientes

de insumisos instintos

y doliente

lloro

manifiesto

la simetría de la muerte

como valiente enfermedad

de nuestro ser que se aferra al tiempo

en el espacio insoportable que se eleva

cual remolino radical de las cosas que nos rodean

en el espacio insoportable que se eleva

de nuestro ser que se aferra al tiempo

como valiente enfermedad

la simetría de la muerte

manifiesto

lloro

y doliente

de insumisos instintos

animal de las garras y los dientes

maceración febril en que me hundo humano

tropezando con mis huesos en dolorosa ostentación

sigue la pena, recibo el desangelado alarde de la agonía…

*

Estatua de Aión-Chronos, dios del tiempo infinito. Siglo II DC. Museo Nacional de Arte Romano de Mérida. Foto de Flickr palabrasmagicas.


Sin fin en Arrayanes

Por MAR MARTÍNEZ LEONARD

Era el desamor

un poema sin fin

en Arrayanes.

.

Una mentira blanca

y un ukelele lento,

la calle sola.

.

Una vela encendida

y una silla vacía,

nostalgia en llamas.

.

Un “no sé”

y un “quizás”,

un beso frío.

.

Un adiós en el portal

no saber soñar,

lágrimas sordas.

.

La ausencia sin más

y un grito

helado.

.

Tu traición

azul

y una nota rota

sobre la mesa.


LA CHISPA

Me ato en la luz inexistente de la nada y dejo caer mi vida en el fondo del sillón para abrir mis oídos al murmullo del vacío mediático, televisión y radio, mercadotecnia; dejan mi cuerpo como una lata de coca sin “chispa de la vida”… amén.

Galileo Contreras Alcázar

La no inspiración

Por Daniel Sánchez Centellas

Me quedé en el rincón de una mañana fresca

extasiado en la visión ciega de la punta de un calcetín

pero, para cambiar de tema y no extraviarme en boberías

encontré claridad europea en una fachada sin nombre

iluminada sin calor, anodina en su cierta existencia

en el fondo buscaba síntomas, o algo que me fuera afín

y además buscaba las diferentes clases de reflexión

por supuesto, para que pudiera reflexionar yo

es más fácil este ejercicio de surrealismo e inmanencia

mucho más, que encontrar eso que llaman inspiración.

***

Del poemario “HAY QUE BUSCARLE UN TÍTULO (EL CONTRA-ATAQUE DE LA NO-POESÍA)”, Aliarediciones, 2015, p. 23.


Universidad Pontificia de Comillas 1959-1963

Por Jerónimo Martínez González

Dentro de una cajita de madera, en un rincón secreto, tengo guardado lo siguiente:

-el golpe seco de unos zuecos en el fondo del valle una mañana quieta y, después, el rítmico deslizar de la guadaña en el prado

-de vez en cuando, el áspero roce de la piedra de afilar en la hoja

-la lluvia interminable

-el sopor de las once de la mañana en clase de Ontología

-el eco en oleadas de la verbena en la Plaza del Corro de San Pedro mientras doy un último repaso a las tesis para el examen final

-la mirada de una muchacha de ojos oscuros una tarde de otoño con la que nos cruzamos en el puente sobre el río una tarde camino de San Vicente de la Barquera

-la socarronería tierna del Padre Teófanes

circunspectio in acuitate Patris Muñoz

-la fascinación al entrever en la amanecida por la ventanilla del tren el alto valle de la Montaña húmedo y verde, suave y verde, íntimo y verde, fresco y verde, verde y verde

-un paseo por un estrecho camino de barro entre los castaños y los zarzales con la música del chistu de Arriola en el fondo de todas las conversaciones

-el diálogo entre la Schola Cantorum desde el coro y los bancos repletos de la nave de la iglesia cantando motetes y salmos en el silencio de la Semana Santa

-una salve marinera bajo los plátanos enfrente de la puerta de la iglesia un atardecer del mes de mayo

-el descanso y la satisfacción al entender por fin después de muchas vueltas las razones por las que voluntas Dei terminative sumpta est … ya no recuerdo si libera o necessaria

-el súbito revuelo de hojas y hierbajos y el estremecimiento de los árboles al llegar desde el mar una galerna

-el perfil de la Cordillera Cantábrica con el Naranjo de Bulnes

-Martín hablándome de los pegujales de Soria y Pais de los pájaros de Galicia

-las ardientes discusiones en la terraza alrededor del patio

-las manos vellosas, el andar desequilibrado por el cilicio y la enorme cabeza inclinada del Padre Nieto cuando se adelanta por el pasillo de la iglesia para hablarnos

-un salto mortal de Fabio al entrar al campo para jugar un partido

-los pájaros que me despiertan saludando al amanecer en la fachada principal

-el Concilio, la muerte y la entronización de los papas, la sustitución del Padre Azpeitia por el Padre Quevedo

-los otoños, los inviernos y las primaveras

-la lluvia interminable

-en Almería, los cerros ásperos de piedra y el mar azul intenso bajo el aire transparente

-aquí, sobre el gris cambiante del Cantábrico y la gama infinita de verdes, la lluvia interminable, la lluvia interminable…


Sobre el sol en San Valentín

Y es que al alba

pretendes atrapar

el sol

pero

la belleza y la luz

se deslizan en tus dedos

libres hasta el ocaso

MAR MARTÍNEZ LEONARD


2:59 EN FEMENINO

02:59 AM

la calle Elvira es una

batalla de piernas

y de pasos

en la que se entrecruzan

las historias de Granada

El color naranja viste

el cielo

y tu cuerpo

es como la brisa

del verano que termina

Palabras atrevidas caen

como chuzos sublimándose

al calor del cuasi otoño

granadino

Será otoño de chilaquiles

de palabras perdidas

y encontradas en su estado

gaseoso

Hoy no bebes té de

yerbabuena

y aquella moneda

con motivo del mochuelo

de Atenea

sigue en tu bolsillo

Muffins y palmeras

acompañan panecillos

dulces con el río Darro

a tus pies

Y el Sáhara en el pensamiento

del rayul sentado en la acera

que te llama al pasar

que te habla

que te ofrece

que tú dudas

sólo a medias

Seguimos caminando

perdidos en batallas

aún por empezar

Hoy no tomamos

té de yerbabuena

y cada día reposa

radiante la risa

a cada paso

al doblar cada esquina

el amor no es complicado

La poesía lo es un poco más:

un poema es naufragio

de palabras donde agua

se derrama en la taza

que lleva entre las manos

latentes Ibn Zamrak

Nombres, adjetivos

verbos y adverbios

consagrados en los ojos

Y yo que pretendía

escribir un poema

sin ser poeta

Yo tan solo escribo versos

que sin serlo

son versos

en femenino

MAR MARTÍNEZ LEONARD


Reflecting on Reflections

Xavier Villaurrutia (1903 – 1950) was a Mexican poet and playwright whose famous works are the short theatrical dramas called Autos profanos. His notable works also include his poetic writings Reflejos and Nocturnos.

THE KINDNESS OF LIFE

A humble truth as rest,
a peaceful silence, a beloved book;
all known, and all remembered,
a quite daily wake-up in the hamlet.

Not the useless grief, if I do not reach
pleasure in the ripened cluster,
for my mouth, a kiss of love
and for my face, a peaceful mirror.

That is life, supreme kindness
like a blue scent of lavender
in a frugal room with lifeless shadows.

Closing your eyes with the friendly evening
and getting them used to the saying
that death will find them closed.

From Reflejos / Translation by MAR MARTÍNEZ LEONARD


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