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Tener ideas – HAVING IDEAS

Un ideal es como un monstruo, tened cuidado con las ideas que serán los barrotes de la cárcel del pensamiento…

Un ideal es como un monstruo, tened cuidado con las ideas que serán los barrotes de la cárcel del pensamiento, mejor sería desidear, desmarcar, borrar. Nada como no pensar para ser libre, ¿quién dice que una idea se combate con otra idea? ¿y quién dice cuál es la mejor idea? ¿mejor para quién o para qué? A juicio de la verdad no hay mejor idea que no tener ni idea, que combatiendo idea contra idea solo un mar de sangre habrá, y además, ¿no es la idea acaso algo más que un revestimiento puro de prejuicios, un oasis de espejismos, un anacoreta regodeándose con el dios del desierto? Sí, quizá haya un más allá, pero aquí, a quién le importa.

Por Lunnático

An idea is like a monster, so be careful with the ideas that they will be the bars of the prison of thought, it would be better to deinvent, to uncheck, to erase. Nothing like not thinking for being free, who says that an idea is fought with another idea? And who says which is the best idea? Better for who or for what? In truth there’s no better idea than having no idea, that fighting idea against idea will only be a sea of blood, and furthermore, isn’t the idea perhaps something more than a pure coating of prejudices, an oasis of mirages, an anchorite gloating over the god of the desert? Yes, maybe there is an afterlife, but in here, who cares.

Text: Lunnático / Translation; Mar Martínez Leonard

La ira de la nieve – The Ire of the Snow

Éramos artistas sin pincel
con el zoom de la cámara
retratando a Lady Liberty
iluminada desde el ferry…

Por Mar Martínez Leonard

2001:
bebíamos café
en vasos de papel
de camino a Brooklyn
con la mochila pesada,
llena de sueños.

Éramos artistas sin pincel
con el zoom de la cámara
retratando a Lady Liberty
iluminada desde el ferry.

Desmembrándonos el alma
temprano en el andén
y, en el sencillo proceso de entendernos,
pensándonos felices
en aquella ciudad de espejos.

Volvíamos a aquel lugar
de escaleras sin final,
que tú llamabas our place,
entre pentagramas, pizza y carcajadas.

Hasta que aquella muchacha
de voz suave 
y sonrisa gentil
se trenzara sin más 
en el horizonte de los ojos.

Ante una mirada 
que seguía siendo azul 
pero que ya no era mía. 

Y todo el afecto
la belleza
el futuro 
quedaran soterrados 
hasta el fondo del miedo 
por la ira de la nieve.

La ira de la nieve
que con sublime armonía 
cayó de lleno aquel día 
en el que ya no existía
nada que arreglar.

By Mar Martínez Leonard

2001,
we drank coffee
in paper cups
on our way to Brooklyn
with a heavy backpack,
full of dreams.

We were artists with no brush
with the camera zooming
the portrait of Lady Liberty
illuminated from the ferry.

Dismembering the soul
early at the platform
and, in the simple process of getting along,
thinking ourselves happy
in that city of mirrors.

Going back to the apartment
of endless stairs
that you called 'our place'
among staves, pizza and laughters.

Until that softly spoken girl
with the gentle smile
was braided 
without notice
on the horizon of the eyes. 

Before a look
still blue 
but no longer mine. 

And all the affection
the beauty
the future 
stayed buried 
to the crux of fear
for ire of the snow.

For ire of the snow
that in sublime harmony
fully fell the day
in which there was
nothing else to fix.

Plano del metro de Nueva York de Gothamist / NYC subway map, Gothamist / Foto de Vivienne Gucwa / Photo by Vivienne Gucwa

Libertad o mordaza – FREEDOM OR GAG

¿Es la razón lo que nos lleva a la “verdad”? ¿O es la “verdad” un mero planteamiento de la pasión?

Hay que pensar, en lo que respecta las libertades públicas ¿hasta donde puede llegar la posibilidad de plantear una verdad? En caso de que la verdad exista como un hecho innegable de la razón, ¿es la razón lo que nos lleva a la “verdad”? o ¿es la “verdad” un mero planteamiento de la pasión? o ¿hay acaso verdades desnudas de razón y de pasión?, y en caso de que así sea ¿por qué habría de juzgarse la pasión, la razón y la verdad, si en definitiva no son sino la misma cosa?

Texto y fotografías de Lunnático

You must think with regard to public freedoms, how far can the possibility to contemplate a truth go? In case that truth exists as an undeniable fact of reason, is it reason what leads us to the “truth”? Or, is it “truth” a mere contemplation of passion? Or, are there instead truths naked of reason and passion? And if so, should passion, reason and truth be judged, if all in all, they are nothing but the same thing?

Text and pictures: Lunnático / Translation: Mar Martínez Leonard

La muchacha que rescató el color de la azucena/ THE GIRL WHO RESCUED THE COLOR OF LILY

María Emilia Cornejo enarboló un lenguaje urbano sencillo de ruptura social que la convertiría en icono de la poesía peruana del siglo XX…

María Emilia Cornejo (Lima, Perú, 1949 – 1972) dejaba tras su suicidio, con sólo 23 años, una corta colección de poemas notables que marcarían un hito en la poesía latinoamericana del siglo XX.

Antes de convertirse en leyenda, María Emilia mereció ya un lugar emblemático en el panorama literario de su época, cuando tres de sus poemas con tintes malditos: Soy la muchacha mala de la historia, Como tú lo estableciste, y Tímida y Avergonzada, vieron luz en la incipiente revista Eros, bajo el seudónimo de María Márquez.

Católica y de izquierda, admiradora de Simone de Beauvoir, marxista convencida, enarboló un lenguaje urbano sencillo, aunque de ruptura social, en un momento en que Perú entraba en una dictadura militar y la teología de la liberación propiciaba que muchos jóvenes eligieran deliberadamente la pobreza. Siguiendo estas convicciones, se mudó, tras graduarse en literatura, a un barrio obrero al norte de Lima, Caja de Agua, donde impartió clases en un colegio.

Con un sobrio pero potente estilo minimalista de gran sensualidad y crudeza a la vez, María Emilia ha continuado rompiendo moldes hasta nuestros días, en un escenario de simpatía implícita hacia grupos de lucha social que, sin haber sido expresamente suscritos por la poeta, reivindican ahora su voz.

Pese a habitar un espacio tradicionalmente hostil hacia féminas sobresalientes, su legado logró entrar velozmente en la memoria peruana colectiva, siendo hoy día considerada figura clave de la Generación de 1970, así como precursora de la poesía erótica de los años 80.

En la mitad del camino recorrido es una antología de su breve trayectoria, publicada inicialmente por Ediciones Flora Tristán en 1989; y reeditada primorosamente por Editorial Todos Leemos en 2018.

Texto: Mar Martínez Leonard

Imagen: Portada de En la mitad del camino recorrido, Editorial Todos Leemos


María Emilia Cornejo (Lima, Peru, 1949 – 1972) left after her suicide, at only 23 years of age, a brief collection of notable poems that would mark a milestone in twentieth-century Latin American poetry.

Before becoming a legend, María Emilia already deserved an emblematic place in the literary scene of her time, when three of her poems with risqué overtones: Soy la muchacha mala de la historia (I´m the bad girl of the story), Como tú lo estableciste (As you established it) and Tímida y Avergonzada (Shy and Ashamed), saw light in the incipient magazine Eros, under the pseudonym of María Márquez.

Catholic and leftist, an admirer of Simone de Beauvoir, a convinced Marxist, she embraced a simple urban language, although one of social rupture, at a time when a military dictatorship was emerging in Perú and theology of liberation lead many young people to deliberately choose poverty. Following these convictions, she moved to the suburbs after graduating in literature, to a working-class neighborhood north of Lima, Caja de Agua, where she taught at a school.

With her simple but powerful minimalist style, of great sensuality and boldness at the same time, María Emilia has continued to break the mold to this day, in a scenario of implicit sympathy towards social dispute groups that, without having been expressly endorsed by the poet, now claim her voice.   

Despite inhabiting a space traditionally hostile towards outstanding women, her legacy quickly managed to enter the collective Peruvian memory, being today considered a key figure of the literary movement of 1970, as well as a precursor of the erotic poetry of the 80s.  

En la mitad del camino recorrido (Halfway down the road travelled) is an anthology of her brief career, initially published by Ediciones Flora Tristán in 1989; and beautifully republished by Editorial Todos Leemos in 2018.

Text: Mar Martínez Leonard

Image: Sheila Alvarado

  • 43

Empezar otra vez

citarnos en algún lugar que no sea el Versalles

acudir puntualmente

saludar a los amigos

refugiarnos en nuestras tazas de café

y planear hasta agotarnos nuestra huida.

Embriagados de amor

rescatamos el color de la azucena,

y entre rosas y geranios

recorremos a cien por hora nuestros cuerpos,

y tus manos

no consiguen encontrar la respuesta a tus preguntas.

Alguien se asoma tímidamente

y nosotros

hipócritas

encendemos un cigarrillo.

Para entonces

las calles de Lima nos aguardan para gritarnos a la cara

nuestro desamparo.

Frustrados y agotados nos despedimos.

Ambos sabemos que no será la última vez.

………………………………………………………

  • 43

Start over

meet at some place other than Versailles

attend punctually

greet friends

take refuge in our coffee cups

and plan to exhaustion our escape.

Drunk with love

we rescue the color of the lily,

and between roses and geraniums

we go through our bodies at seventy miles per hour,

and your hands

can´t find the answer to your questions.

Somebody leans in shyly

and we

hypocrites

light on a cigarette.

By then

the streets of Lima are waiting to shout our helplessness

to our faces.

Frustrated and exhausted, we say goodbye.

We both know it won´t be the last time.

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Original poem: María Emilia Cornejo / Drawing: Whispers Bridge in Lima, Quemado 3, Translator: Mar Martínez Leonard

EN PELIGRO DE EXTINCIÓN –> In Danger of Extinction

A veces mis escamas de hombre me dan miedo…

Por Mar Martínez Leonard

A veces mis escamas de hombre me dan miedo. Tanto así que, si me abrazas fuerte, tiemblo. Y no es mi aleta desgarrada, no, sino mi piel dorada de pez pirarucú. Porque temo a ciertos pescadores con sueños como arpones que me acechan boquear para hacer de mis escamas joyas.

Imagen: Kniga-stranicy-knizhka-serdce, Vasirila,

By Mar Martínez Leonard

Sometimes, my man scales frighten me. So much that, if you hold me tight, I shiver. And it isn´t my torn fin, no, but my golden skin of pirarucu fish. Because I fear certain fishers with dreams like harpoons who stalk me when I surface, to make with my scales jewels.

Image: Sileny Salas

MARGOT EN LA TERCERA OLA -Margot on the 3rd Wave

Fionn solía pensar que no hay mal que por bien no venga…

Sus ojos azules, cansados. Su vestido rojo. Su vestido azul. Alguien que se aleja con prisa. Alguien que se acerca despacio. La luna azul. Todo azul como el cielo sin nubes. Fionn se mira desde afuera respirar profundo, sonreír. Una onda de relax desciende desde la cima de su cabeza y resbala por sus orejas. Es esa sensación como en aquel juego de cascar un huevo suavemente sobre la coronilla.

Una ventana, un árbol, un auto, su mascota que duerme, su mascota que observa por la ventana, su mascota que le mira desde su pelaje pardo flanqueado por blanco ceniza. Fionn se despierta con la frente apoyada sobre las manos en la mesa. No recuerda su sueño.

La lavadora está centrifugando la luminosidad de la mañana, que se torna en ondas de agua sobre el tejado rojo. Ahora nada es fácil, no que todo sea difícil, pero demasiadas cosas hacen que Fionn arquee sus cejas y su corazón palpite salvajemente. A menudo vuelve a la calma cuando piensa en Margot.

Fionn solía pensar que no hay mal que por bien no venga, pero ahora cree que no hay bien que el mal no haga, y justo la semana pasada llamaron a Margot para reincorporarse a su trabajo en el hospital.

Por Mar Martínez Leonard

Imagen de Carol Kramberger (editada por Galileo Contreras)

Her blue eyes, tired. Her red dress. Her blue dress. Someone walking away in a hurry. Someone approaching slowly. The blue moon. All blue like a sky without clouds. Fionn sees himself from the outside breathing deeply, smiling. A wave of relaxation comes down from the top of his head and runs down his ears. A sensation like in that game of gently cracking an egg on the crown of your head.

A window, a tree, a car, his pet that sleeps, his pet that looks out the window, his pet watching from its brown fur flanked by white ash. Fionn awakens with his forehead resting on his hands on the table. He doesn’t remember his dream.

The washing machine is spinning the morning light that turns into water waves over the red roof. Lately nothing has been easy, not that everything is difficult, but too many things make his eyebrows rise and his heart pound wildly. Fionn often calms down when he thinks of Margot.

Fionn used to believe there´s no evil that doesn´t bring good, but Fionn now believes there´s no good that doesn´t bring evil, and it was just last week when they called Margot back to work at the hospital. 

Mar Martínez Leonard (text and translation)

Photo: Prague houses, Eva Serna – edited by Galileo Contreras

Ni el primero, ni el último

Los últimos serán los primeros…

Con eso de que los últimos serán los primeros, no es poco decir; en lo fundamental ni el primero ni el último (como yuxtaposición) ya que desde una perspectiva nihilista, solo la nada prevalece, pero decir nada es todo, y entre el todo y la nada surge la creación, el giro del timón, la variable, la incógnita, el estupor.

DOS GOTAS DE AGUA – Two Waterdrops

La situación es extremadamente grave. Las opulentas industrias contaminan la vida con los crímenes de su codicia…

Por Antonio Arjona

La situación es extremadamente grave. Las opulentas industrias contaminan la vida con los crímenes de su codicia. La muchedumbre desayuna tinta verde y servidumbre. El cielo es ocupado por la noche eterna coronada por una luna grande y escarlata. El viento, envenenado hasta quedar paralizado. Tan solo, en los bosques, la maleza es presa de un movimiento animal, convulsivo y continuo, el feroz instinto que se abre paso a dentelladas entre los escombros del presente.

Mares y océanos son dominados por el plomo y la pólvora de innumerables guerras. La tierra, yermos en los que se siembra el hambre y la desgracia. Cada ciudadano arroja al medio ambiente y contra sus semejantes de tres a cinco kilos de basura diarios. Las drogas, ya no son un estímulo para la imaginación o una forma de indagar en el alma, sino auténticas sustancias letales. El amor es un personaje que balbucea en las tramoyas de Hollywood. El sexo se vende enlatado en exclusiva para anoréxicos y bulímicos.  Los libros fulgen en las inquisitivas hogueras de los cobardes. Los museos son convertidos en sombríos almacenes que albergan la obra atroz o pusilánime de los hijos de la debilidad y la vileza. Durante un tiempo la música resiste a los tiempos esquilmados, pero al final tan solo es mero chisme que circula de boca en boca. La indiferencia se estructura como máquina infalible contra todos y contra todo. El trabajo es una broma cruel de los dioses de la riqueza y el desprecio. Hombres y mujeres olvidan el lenguaje de las manos y del valor. Los niños se arrojan a los acantilados del terror con lápices rotos en sus incipientes manos. Los cuadernos mojados navegan a la deriva en las sacramentales aguas de las pilas bautismales, donde se lava las manos la infame providencia.

Nadie sabe, quién o qué gobierna el mundo, ni siquiera se vislumbran las máscaras del tirano. Las fronteras se edifican con acero y hormigón, con odio y miedo, por los obreros que obedecen a las fantasmagorías del capitalismo amable y a los traidores de la libertad. El cerebro es constantemente vigilado por la desoladora ignorancia desde los panópticos del poder. La voluntad, tose y escupe sangre, enferma por la total e irreversible ausencia de imaginación.

Un hecho posterior contribuye a que la situación se resuelva. Una atávica maldición de ancianas borrosas, acerca de dos gotas de agua adiestradas para la destrucción por el poderoso rayo de la tormenta final, cobra realidad. Una gota cae transparente y mortal, y el mundo queda hecho añicos. La otra, cargada de furiosas fuerzas barre la ruina. Todo es silencio, forjado por el brazo de hielo de la muerte. En las arrasadas mesetas del futuro deambula Prometeo con una cruz de ceniza en la frente.

El Valle de Mo. Durante las crecidas del capitalismo.

antonioyarjona@gmail.com


Primera fotografía: La Tierra atrapada en una gota de agua, Markus Reugels

Segunda fotografía: rabian_640


By Antonio Arjona

The situation is extremely serious. Wealthy industries pollute our lives with the crimes of their greed. The crowd eats green ink and servitude for breakfast. The sky is occupied by an eternal night, crowned with a scarlet full moon. The wind is poisoned until paralyzed. Solely, in forests, weeds are prey to convulsive and continuous animal movement, the fierce instinct that bites its way through the rubble of the present.

Seas and oceans are dominated by lead and gunpowder from innumerable wars. The Earth is a wasteland where hunger and misfortune are sown. Each citizen throws three to five kilos of garbage into the environment and against their peers daily. Drugs are no longer a stimulus for the imagination, or a way of inquiring into the soul, but real lethal substances. Love is a character that babbles in Hollywood plots. Sex is sold in cans, exclusively for anorexics and bulimics. Books glow in the inquisitive bonfires of cowards. Museums are turned into gloomy warehouses that shelter the atrocious or cowardly work of the sons of weakness and vileness. For some time, music resists these depleted times, but in the end, it is just a mere gossip that circulates by word of mouth. Indifference is structured as an infallible machine against everything and everyone. Manpower is a cruel joke of the gods of wealth and contempt. Men and women forget the language of hands and courage. Children throw themselves off the cliffs of terror with broken pencils in their fledgling hands. Wet notebooks drift in the sacramental waters of baptismal fonts where the infamous providence washes hands.

Nobody knows who or what rules the world, not even the masks of the tyrant are glimpsed. Borders are built with steel and concrete, with hatred and fear, by workers who obey the phantasmagorias of amiable capitalism and the traitors of freedom. The brain is constantly being watched by bleak ignorance from the Panoptics of power. The will coughs and spits blood, sick from the total and irreversible absence of imagination.

A later event contributes to the situation being resolved. An atavistic curse of some blurred old women, about two waterdrops trained for destruction by the powerful lightning of the final storm, comes true. A waterdrop dribbles, transparent and deadly, and the world is shattered. The other waterdrop, charged with furious forces, sweeps away the ruin. All is silence, forged by the icy arm of death. Prometheus wanders with a cross of ash on his forehead on the scorched plateaus of the future.

The Valley of Mo. During the floods of capitalism.

antonioyarjona@gmail.com


Translation: Mar Martínez Leonard

First picture: Waterdrop, Markus Reugels

Second picture: OverHumm

Video clip al alimón

Ese instrumento que desafía la física y enciende las luces de la ciudad…

Por Galileo Contreras y Mar Martínez

Ese instrumento que desafía la física

y enciende las luces de la ciudad.

Cuarenta y seis campanadas

con un corazón de hierro

forjado en sangre

que espera en McDonald’s

y derrama lunas sin noches

en una mesa de tiramisú,

y apaga las velas que iluminan

tus soplos rojos

con tinta escurrida en el blanco lienzo de la miseria humana.

Pero el sol resplandece en la medianoche

y enciende otra vez las velas.

Fotografía de Galileo Contreras


VIDEO CLIP HAND-IN-HAND

By Galileo Contreras and Mar Martínez

That instrument that defies physics

and turns on the city lights.

Forty-six chimes

with a heart of iron,

forged in blood,

that awaits at McDonald´s

and pours moons without nights

on a tiramisú table,

and put out the candles

illuminating your red blows

with ink drained

on the white canvas of the human misery.

But the sun shines at midnight

and reignite the candles.

Image: Daysy flowers, Watercolor, Alicia Bolarín, aliciabs09@gmail.com


LA CIUDAD DE LA FURIA / La città del furore / The City of Fury

Por Mar Martínez Leonard

La tierra del blues quedaba a cuatro horas de allí. Había cargado el coche de provisiones y se disponía a cruzar el puente que le llevaría al otro lado del lago, sobre el túnel hacia Costa Esmeralda. Iba de vacaciones, aunque desearía no regresar a la ciudad de la furia. El temor en las caras de la gente y la luz del sol, que tanto le molestaba sobre la espalda, emanaban de las terrazas desiertas. No podía esperar a llegar al lugar donde todos conocían su nombre, y ya en la noche bluesiana, desplegar sus alas sin miedo al ocaso.

Imagen: freepik.com

La città del furore

Di Mar Martínez Leonard

La terra del blues era a quattro ore di distanza. Aveva caricato la macchina con le provviste e stava per attraversare il ponte che la porterebbe attraverso il lago, sopra il tunnel fino a Costa Smeralda.  Stava andando in vacanza, sebbene lei preferisse non tornare nella città della furia. La paura sui volti della gente e la luce del sole, che tanto la infastidiva sulla schiena, emanavano dalle terrazze deserte. Non vedeva l’ora di arrivare nel luogo dove tutti conoscevano il suo nome, e già nella notte bluesiana, spiegare le sue ali senza paura del tramonto.

Immagine: Smeraldaboats.com

THE CITY OF FURY

By Mar Martínez Leonard

The land of the blues was four hours away. She had loaded the car with groceries and was about to cross the bridge that would take her across the lake, over the tunnel to Emerald Coast. She was going on vacation, although would rather not returning to the city of fury. The fear on people’s faces and the sunlight, which bothered her so much on her back, emanated from deserted terraces. She couldn’t wait to arrive to the place where everyone knew her name, and already in the bluesian night, display her wings without fear of the sunset.   

Photo: Buena vista images