A KNOCK ON THE DOOR / Tocaron la puerta

Image: John Stocker

By Oliver Caspers

A KNOCK ON THE DOOR

It was the day that followed 

The end of Time. 

.

I was sitting in bed 

Talking with Nobody. 

.

The last living soul  

On this damned planet 

And I wanted to cry. 

.

But it was too late. 

.

The only thing that I had left  

Were the shoes on my feet. 

.

And in my hand there was 

A loaded gun 

With which I wanted  

To end it all. 

.

To end the reign of Man 

That had brought about  

Their own Destruction. 

.

Then in the nick of time 

There came 

A knock on the door.

—————–

Imagen: Jayson Hinrischen

Por Oliver Caspers

TOCARON LA PUERTA 

Fue el día que siguió  

al fin de los Tiempos.  

.

Yo estaba en la cama sentado  

hablando con Nadie. 

.

La última alma viva  

en este maldito planeta, 

y quería llorar.

 .

Pero era demasiado tarde. 

.

Lo único que me quedaba  

eran los zapatos en los pies.  

.

Y en mi mano había  

una pistola cargada  

con la que quería  

acabar con todo.

  .

Acabar con el reinado del Hombre  

que había traído consigo 

su propia destrucción.

  .

Entonces, justo a tiempo  

ocurrió que  

tocaron la puerta.  

————–

Traducción: Mar Martínez Leonard

To acquire OliverCaspers books: http://conscious-quarters.com/esen/

Contact the author: Olivercaspers@aol.com

TINTA ELECTRÓNICA – Electronic Ink

Por Galileo Contreras Alcázar

TINTA ELECTRÓNICA

Comienza
el contorno de la letra
en la hoja en blanco,
piscina electrónica de tinta
donde aprendo a escribir
a mano alzada

———

Imagen: Yugantar Sambhangphe https://www.behance.net/hangphe/moodboards

By Galileo Contreras Alcázar

ELECTRONIC INK

The outline of the letters
begins
on the blank sheet,
electronic ink pool
where I am learning to write
freehand

——-

Image: Marianna by Ruben Ireland https://www.juniqe.es/ruben-ireland

THE MONSTER OF OBLIVION — El monstruo del olvido

Photo by Eberhard Grossgasteiger https://unsplash.com/es/@eberhardgross

By Armida Red

THE MONSTER OF OBLIVION LIVES UNFRIENDLY AT ALPHA CASSIOPEIA

And time plays to cover us of these nights
without starlight or moonlight

On summer afternoons
a man with sad eyes no longer buys
an eighteen pack or has sex on a bed
with fuchsia sheets

The sad-eyed man
will now be able to climb
the entire sky to the brink of loss
and follow his path

With the cool of the night
meteors will rain
and the starry sky
could bring him home
from far away beyond Orion

But unfriendly
in the dark
time does not remember of a sad-eyed man
who no longer buys an eighteen pack
or has sex on a bed with fuchsia sheets

Perhaps
the man’s eyes will rise
to the northen sky
without a ship
and follow their route

Perhaps
with the cool of the night
the force will pair
his surrendered sword of light

And perhaps
from the starry sky
meteors will rain
to bring home
his shooting smile

Fotografía de Eberhard Grossgasteiger https://unsplash.com/es/@eberhardgross /

Por Armida Red

EL MONSTRUO DEL OLVIDO HABITA HOSTIL EN ALFA CASIOPEA

Y el tiempo juega a cubrirnos de estas noches
sin resplandor de estrellas ni luz de luna

En tardes de verano, un hombre de ojos tristes
ya no compra un eighteen pack
ni tiene sexo sobre una cama
de sábanas fucsias

El hombre de ojos tristes
ahora podrá trepar todo el cielo
al borde de la pérdida
y seguir su ruta

Con el frescor de la noche
lloverán meteoritos
y la fuga de estrellas
quizás le traiga a casa
desde más allá de Orión

Pero hostil
en la penumbra
el tiempo no recuerda
que un hombre de ojos tristes
ya no compra un eighteen pack
ni tiene sexo sobre una cama de sábanas fucsias

Quizás
los ojos del hombre
trepen sin nave
hasta el cielo del norte
y sigan su ruta

Quizás
en el frescor de la noche
la fuerza acompañe
a su rendida espada de luz

Y quizás
del cielo estrellado
lluevan meteoritos
que acerquen a casa
su fugaz sonrisa

…………………………..

Traducción de Mar Martínez Leonard

MI VIAJE CON EL GRAN HERMANO – My trip with Big Brother – Il mio viaggio con il fratello maggiore

Por Mar Martínez Leonard

Entramos en el avión. Es una nave regional muy estrecha con sólo tres asientos por fila. Después de abrocharme el cinturón, le echo un vistazo al pasajero del pasillo de la izquierda. De un solo vistazo, veo su pasaporte, una revista de música y un libro grueso de tapa dura, y probablemente ya conozco los tres componentes más importantes de su vida. Me siento cómodamente incómoda. El Gran Hemano nos vigila. Mi compañero de viaje es italiano, toca el bajo eléctrico y adora a Nietzsche. Despegamos. Con la confianza que me concede la corta distancia forzosa, le pregunto: «Perdón, ¿de dónde eres?» Mi compañero de viaje confirma que es de Italia y estudia música. No le pregunto sobre Nietzsche. El avión tiembla. Nerviosamente, tomo una revista de cortesía para calmar mi vértigo. Han escrito en ella por todos lados. Firmado por Holly. Hay listas de objetivos a largo plazo en cada página. Bastante ambiciosos, pienso. De nuevo, la cómodamente incómoda idea de la sociedad del Gran Hermano cruza mi cabeza. Un niño del asiento de alante me está sacando la lengua, pese a las protestas de su madre: «Eso no es agradable, Anthony». ¿Un pequeño monstruo? Puede que nunca llegue a comprender la intensa belleza de la privacidad.    

Traducción de la autora / Primera imagen de Victor Freitas https://www.pexels.com/es-es/@victorfreitas/ Segunda imagen de Galileo Contreras / Tercera imagen de la autora

By Mar Martinez Leonard

We enter the plane. It´s a very narrow regional ship with only three seats per row. I fasten my seatbelt, and take a glance at the aisle passenger to my left. In a single look, I can see his passport, a music magazine, and a thick hardcover book (so I probably already know the three most important components on his life. ) I feel comfortably uncomfortable. Big Brother is watching us. My journey´s partner is Italian, plays bass guitar and adores Nietzsche. We take off. With the confidence that the forced short distance gives me, I ask: ‘Pardon me, where are you from?’ My journey’s partner confirms that he’s from Italy and studies music. I don’t ask about Nietzsche. The plane is shaking. Nervously, I grab a complimentary magazine to calm my vertigo. It’s been written all over. Signed by Holly. His long-term goals listed on every page. Pretty ambitious, I think. Again the comfortably uncomfortable idea of the big brother society crosses my mind. A child in the front seat is sticking his tongue out, despite his mother’s complaints: ‘That’s not nice, Anthony.’ A small little monster? He might never understand the intense beauty of privacy.

Author´s translation / First image by Victor Freitas https://www.pexels.com/es-es/@victorfreitas/ Second image by Galileo Contreras / Third image by the author

Di Mar Martinez Leonard

Entriamo nell’aereo. È una nave regionale molto stretta con solo tre posti per fila. Allaccio la cintura di sicurezza e do un’occhiata al passeggero nel corridoio alla mia sinistra. In una sola occhiata, posso vedere il suo passaporto, una rivista musicale e un grosso libro con copertina rigida (quindi probabilmente conosco già le tre componenti più importanti della sua vita). Mi sento comodamente a disagio. Il Fratello Maggiore ci sta guardando. Il mio compagno di viaggio è italiano, suona il basso elettrico e adora Nietzsche. Decolliamo. Con la sicurezza che mi dà la breve distanza forzata, gli chiedo: «Scusa, di dove vieni?» Il mio compagno di viaggio conferma che è italiano e studia musica. Non gli chiedo di Nietzsche. L’aereo trema. Nervosamente, prendo una rivista gratuita per calmare la mia vertigine. È stata scritta dappertutta. Firmata da Holly. I suoi obiettivi a lungo termine elencati in ogni pagina. Piuttosto ambiziosi, credo. Di nuovo, mi viene in mente l’idea comodamente scomoda della società del grande fratello. Un bambino sul sedile anteriore tira fuori la sua lingua, nonostante le lamentele della madre: «Quello non è carino, Anthony». Un piccolo mostro? Lui potrebbe non capire mai l’intensa bellezza nella privacy.

Traduzione dell´autrice / Prima immagine di Victor Freitas https://www.pexels.com/es-es/@victorfreitas/ Seconda immagine di Galileo Contreras / Terza immagine dell´autrice

LA PENA – Sorrow

Por Galileo Contreras Alcázar

LA PENA

Se escucha en el pecho

como el zumbido de un enjambre de avispas,

presiona el tórax con pata de elefante

y el cuerpo se empeña en extinguirla por inanición;

no cabe una sonrisa.

———————

Imagen de Lilia D.

By Galileo Contreras Alcázar

SORROW

Is listened inside the chest

like the buzz of a swarm of wasps,

it presses the thorax with its elephant foot

and the body insists on wiping it out with starvation;

there’s no room for a smile.

———————

Image by Lilia D.

El Café de Andrea / Andrea’s Café / IL CAFFÈ DI ANDREA

Por Mar Martínez Leonard

El café de Andrea

Me siento junto a Sean Connery, Lana Turner, Burt Lancaster y María Félix. Música clásica mece suavemente la mañana. Es lunes de Pascua en Almuñécar. Andrea, siempre en la barra, nos prepara un capuchino y un café americano, y nos ofrece una cookie de chocolate. Grazie mille. Tan auténtico que mi taza sabe a Italia y a cine clásico. Cierro los ojos y casi puedo oír a los gondoleros flotando a la deriva sobre agua bajo la mesa. Hay un murmullo de palabras provenientes de Florencia, Viena, Nueva York, Sevilla y México. Un crisol de bebedores de café se eleva en el alma. Lejos de fronteras políticas, abrazamos este momento de aldea global.

Fotografías de Galileo Contreras Alcázar

By Mar Martínez Leonard

Andrea’s Café

I sit with Sean Connery, Lana Turner, Burt Lancaster and María Félix. Musica classica softly rocks the morning. It is Easter Monday in Almuñécar. Andrea, always at the bar, prepares us a cappuccino and an americano, and offers a chocolate cookie. Grazie mille. So authentic, my cup tastes of Italy and of classic cinema. I close my eyes and I can almost hear the gondoliers gently drifting on fresh water under the table. There’s a murmur of words coming from Firenze, Vienna, New York, Seville and Mexico. A melting pot of coffee drinkers rises in the soul. Far away from political borders, we embrace this global village moment.

Photos by Galileo Contreras Alcázar

Di Mar Martinez Leonard

Il Caffè di Andrea

Mi siedo con Sean Connery, Lana Turner, Burt Lancaster e María Félix. Musica classica culla dolcemente la mattina. È lunedì di Pasqua ad Almuñécar. Andrea, sempre al bar, ci prepara un cappuccino e un caffè americano, e ci offre un biscotto al cioccolato. Grazie mille. Così autentico che la mia tazza sa di Italia e di cinema classico. Chiudo gli occhi e riesco quasi a sentire i gondolieri che scivolano sull’acqua sotto il tavolo. C’è un mormorio di parole provenienti da Firenze, Vienna, New York, Siviglia e Messico. Un crogiolo di bevitori di caffè si alza nell’anima. Lontano dai confini politici, abbracciamo questo momento di villaggio globale.

Fotografie di Galileo Contreras Alcázar

A PASSING WITNESS – Un testigo de paso

Digital artwork by Yuri Shwedoff

A PASSING WITNESS

By Oliver Caspers

There really was no way we could have escaped.
I remember our last moments together.
Hand in hand we sat wondering why
We had to die today.
Then, slowly, I saw her melt away.


And I left her body then, on the sofa in the den
And locking the now-gone door behind me
I walked away.


The rain was pouring down
But it never touched the ground.
The clouds only slowly sucked it in.
The fragile boxes that leaned against the doors
Were the homes of those
That had survived the 30-second wars.


As I looked up at the sky,
The black no longer blue,
I saw what I thought was the sun,
But no one really knew.


From somewhere I heard a lark scream.
But under the circumstances
It must have been a dream.
Under the circumstances
It must have been a dream.


And I thought about her then,
On the sofa in the den,
And leaving my now-gone life behind me
I passed away.

(From Free Verse, Poems of Early Youth, Adolescense and Cold War Fears)

THE AUTHOR READS HIS POEM

Arte digital por Yuri Shwedoff

UN TESTIGO DE PASO

Por Oliver Caspers

De ninguna manera habríamos podido escapar.
Recuerdo nuestros últimos momentos juntos.
Tomados de la mano, estábamos sentados preguntándonos por qué
Teníamos que morir hoy.
Entonces, poco a poco, la vi derretirse.

Y entonces dejé su cuerpo en el sofá de la sala
Y cerrando con llave la puerta ahora desaparecida tras de mí
Me alejé.

La lluvia caía a cántaros
Pero nunca tocaba el suelo.
Las nubes solo poco a poco la absorbían.
Las frágiles cajas apoyadas en las puertas
Eran las casas de los que
Habían sobrevivido a las guerras de 30 segundos.

Cuando miré al cielo
Negro, ya no era azul,
Vi lo que pensaba que era el sol,
Pero nadie realmente lo sabía.

Desde algún sitio escuché un grito de alondra.
Mas dadas las circunstancias
Debió haber sido un sueño.
Dadas las circunstancias
Debió haber sido un sueño.

Y pensé en ella entonces,
En el sofá de la sala,
Y dejando mi vida ahora desaparecida tras de mí
Fallecí.

(De Verso Libre, Poemas de Primera Juventud, Adolescencia y Miedos de la Guerra Fría)

Traducción: Mar Martínez Leonard

SALVATION – Salvación

Foto de Rikka Ameboshi – Photo by Rikka Ameboshihttps://www.pexels.com/@rikka

By Oliver Caspers

Greetings, realm of the sun!

Again I’ve come to see you reign.

I stand here at the gates of dawn,

Your rays of light, they keep me warm.

.

I thank thee for all that thou hast done,

For without you it could not have come.

The darkness has been cast away

And your golden light is here to stay.

.

As I step, quiet, through the gate,

Away from anger, pain and hate,

The world of Death is left behind

Where even love was blind.

.

Now I stand within the light,

For this I did not need to fight.

It came from deep within myself,

A book finally taken from the shelf.

.

No longer am I asleep, it seems

I now have wings of woven dreams,

I spread them and leap from way up high

Into the maelstrom…

…and I fly!

From Free Verse – Cold War Fears 1985-1986 – CONTACT: olivercaspers@aol.com


Author’s Reading

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About the Author

Oliver Caspers was born in Duisburg, Germany, in 1970, spent the first eight years of his life in Cologne, and then moved to New York with his parents in 1979. After his return to Germany in 1993, Oliver moved to Freiburg in Breisgau, where he received his master’s degree in philosophy and English philology. His profession is that of a trainer, coach and process consultant, who supports others in their personal and professional growth and development. This focus has afforded him the opportunity to work worldwide with a wide variety of people for over 20 years.  He loves his wife and daughter and enjoys writing poems, stories, books, songs, and music. He plays piano, guitar, and tennis, enjoys skiing, does kung fu, and loves the ocean and the mountains.

Foto de Galileo Contreras – Photo by Galileo Contreras

Por Oliver Caspers

¡Te saludo, reino del sol! 

De nuevo he venido a verte reinar 

Estoy aquí a las puertas del alba, 

Tus rayos de luz guardan mi calor. 

.

Te doy las gracias por todo lo que has hecho, 

Porque sin ti no podría haber llegado. 

 La oscuridad ha sido desechada 

Y tu luz dorada está aquí para quedarse. 

.

Mientras paso por la puerta en silencio 

Lejos de la ira, el dolor y el odio, 

Queda atrás el mundo de la Muerte 

Donde incluso el amor era ciego.

.

Ahora estoy dentro de la luz, 

Para eso no he tenido que luchar, 

Ha salido del fondo de mí mismo 

Al fin un libro tomado del estante.

.

Ya no estoy dormido, parece 

Que ahora tuviera alas tejidas de sueños, 

Las despliego y salto desde muy arriba 

A la vorágine… 

… ¡y vuelo! 

TRADUCCIÓN DE MAR MARTÍNEZ LEONARD

De Free Verse – Cold War Fears 1985-1986 (Verso Libre – Miedos a la Guerra Fría 1985 – 1986)

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Sobre el Autor

Oliver Caspers nació en Duisburgo, Alemania, en 1970, pasó los primeros ocho años de su vida en Colonia y luego se mudó a Nueva York con sus padres en 1979.  Tras su regreso a Alemania en 1993, se mudó a  Friburgo en Brisgovia, donde recibió una maestría en filosofía y filología inglesa. Su profesión es la de formador, coach y consultor de procesos, dando apoyo a otros en el crecimiento y desarrollo personal y profesional. Este enfoque le ha brindado la oportunidad de trabajar por todo el mundo con una gran diversidad de personas durante más de 20 años. Ama a su mujer y a su hija, y le divierte escribir poemas, cuentos, libros, canciones y música. Toca el piano y la guitarra, juega al tenis, le gusta esquiar, practica kung fu, y está enamorado de las montañas y del océano.

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Ciudad de nadie -NOBODY’S CITY

Image: Raúl Arias

By Armida Read

Now, I’d like to talk about you, Granada,

the city that murdered her best poet.

Or maybe, I should say;

Granada, the beautiful city that murdered her best poet.

Granada: the beautiful killer of poets.

Granada, creative city,

Granada, city of disdains.

Ancient godess of beauty,

and of wars.

Granada, that old and lovely killer of poets.

Granada: Nobody’s city.

From Nobody’s City and Other (Dis)(en)chantments

‘Manos cortadas’, Federico García Lorca 1935 Legado de Jean Gebser.

By Armida Read

Ahora quiero hablar de ti, Granada:

la ciudad que asesinó a su mejor poeta.

O quizá debería decir:

Granada, la bella ciudad que asesinó a su mejor poeta.

Granada: la bella asesina de poetas.

Granada, ciudad creadora y ciudad de tretas,

vetusta diosa de guerras y de belleza.

Granada, esa vieja y bella asesina de poetas.

Granada: la ciudad de nadie.

De Ciudad de nadie y otros (Des)(en)cantos

Traducción: Mar Martínez Leonard

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Monolito en Barranco de Víznar

Cerca — CLOSE

Imagen: Sulayr Egea, Cerca de ti, óleo pastel
https://www.instagram.com/sulayr_etxea/

Por Robert C. Fernández

En un mundo nuevo, no habría dolor, o eso creíamos durante vidas enteras. ¿Cómo no iba a ser ésa la aspiración más sensata?  Sentados en el banco de siempre, y angustiados como nunca, nos mirábamos sin vernos, como ya nos pasaba desde hacía un tiempo.

Me lo había dejado entrever semanas atrás, en un nuevo silencio, tras el coito habitual. Yo esperaba su palabra, pero no llegó, o sí, pero a destiempo, cuando ya no cabía entre los dos nada que no fuese un adiós. Pude presenciar entonces, como nunca antes, lo que hacía tanto se había ido, y supe sin preguntar lo que nadie me podría haber asegurado sin mentir. 

Lo miraba y lo  veía de nuevo, mientras le daba las gracias y me despedía. No recuerdo si usé palabras o gestos, si lo hice de verdad o solo lo imaginé (aunque sé hace poco, pero lo sé con certeza, que es una ficción pretender saber todo de las cosas con la intención de estar segura de no equivocarme). Y aunque él lo dijese primero aquel día en la cama con su silencio, yo lo supe justo antes en esa misma cama, y junto a él, con el mío. 

Sentados en nuestro banco, cara y cara y sin protección, volvimos a sentir durante dos minutos lo que hacía ya meses se había ido. Descubrimos entonces que nos queríamos lo suficiente para dejarnos ir, a la espera de una nueva primavera repleta de ilusiones tras un invierno vacío de esperanza. 

¿O acaso sabemos de algo mejor, o distinto al dolor, para seguir confiando en el amor? 

Más relatos de Robert C. Fernández: https://robertfernandezblog.wordpress.com/

Image: Sulayr Egea, The Kiss, pastel oil sulayregea@hotmail.com
https://www.instagram.com/sulayr_etxea

By Robert C. Fernández

In a new world, there would be no pain, or we believed so for lifetimes. How could that not be our most sensible aspiration? Sitting on the usual bench, and distressed like never before, we looked at each other without seeing one another, as we had been doing for some time.

He had let me glimpse it weeks ago, in a new silence after the usual intercourse. I waited for his word, but it didn’t come. Or it did, but at the wrong moment, when there was no room between the two of us for anything else than a goodbye. I was then able to witness, like never before, what had been gone for so long, and I knew without asking, what no one could have assured me without lying.

I looked at him, and saw him again, while I thanked him and said goodbye. I don’t remember if I used words or gestures; if I really did it, or I just imagined it (although I learned recently, but I know for sure, that pretending to know everything about things with the intention of being sure is a fiction.) And even if he said it first that day, in bed with his silence, I knew it right before, in that same bed, with my silence.

Sitting on our bench, face to face, and without protection, we felt for two minutes what it had been gone for months. We discovered then, that we loved each other good enough to let go, waiting for a new spring full of illusions after a winter empty of hope.

Or do we know of anything better, or different, from pain, to continue believing in love?

Translation: Mar Martinez Leonard

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