Un hombre ordinario – AN ORDINARY MAN

Por Mar Martínez Leonard

Despertó, exactamente igual que cualquier otro hombre ordinario que se despierta. Exactamente igual que cualquier otro hombre ordinario, se vistió, y, tras vestirse, se sentó cerca de la ventana. Mientras pensaba, contemplando el cielo, en lo triste que es perder a un amigo, la guerra o morir solo en un hospital, se desencadenó una tormenta. Una niña que esperaba frente a la puerta de un colegio rompió a llorar, un perro ladraba.

Al principio no era consciente de lo que le pasaba: comía, dormía, amaba, vivía, igual que hacen otros hombres ordinarios. Sólo después de varios episodios singulares empezó a sospechar que le sucedía algo anormal. Primero, notó que había algo que lo llamaba a mimar a los enfermos y a los ancianos. Luego desarrolló, poco a poco, un agudo sentido del bien y del mal, siendo ambas cosas indivisibles e inexplicables, pero absolutamente evidentes para él. Por último, su personalidad empezó a cambiar, desintegrándose en varias personalidades a la vez o en ninguna, esto es, haciéndose versátil mas nunca igual.

Y a medida que era consciente de ello fue perfeccionando, encarrilando su uso. Así, tocando en el cuello o en la cabeza, conseguía aliviar la locura, la enfermedad de Alzheimer, el cáncer de piel o de huesos, la artritis y otros males degenerativos. Soñando, podía predecir acontecimientos futuros. Sus manos no curaban, mas transmitían una energía que calmaba el dolor y fortalecía el espíritu. No era un adivino tradicional, sino que veía en los sueños situaciones concretas de la vida diaria que estaban por suceder. Por otra parte, el hecho de saber lo que iba a ocurrir lo hacía desdichado.

Durante algún tiempo, su salud mental se deterioró. Estaba triste y aislado, las horas transcurrían lentas: parecían haber quedado encerradas dentro de las paredes de su casa. Buscó, desesperado, compañía. Entonces se le ocurrió que debía adoptar un gato.

La cosa funcionó: hablaba con él, le hacía cucamonas, lo alimentaba, y dejó de tenerle miedo a la soledad. Después de aquello, volvió a ser una persona equilibrada. Más aún, aprendió a beneficiarse él también de su propia energía, ésta se convirtió en una espiral que iba y volvía, dentro de un juego donde ya no se sabía quién daba y quién recibía.

Muchos aseguraban haber oído al gato maullar en la oscuridad en las noches de luna nueva, decían que se trataba un animal muy sensible, que podía sentir la presencia de almas en pena que cruzaban desorientadas la casa. Otros decían que, además de los vivos, antepasados muertos se habían instalado allí para siempre, atraídos por la buena energía que fluía en ella. Lo cierto es que, cualquiera que entraba por la puerta experimentaba inmediatamente bienestar físico y paz de espíritu.

Pasó el tiempo, nuestro hombre ordinario tenía ahora cuarenta y dos años. Su vida giraba alrededor de un servicio de prensa internacional más o menos importante para el que trabajaba, su afición a la lectura y su gato. No había nada sobresaliente en su pasado, excepto el haber ayudado a cientos de personas, muchas de ellas ahora curadas, a sentirse mejor. No estaba casado ni había tenido hijos, sin embargo, era feliz.

Como un camaleón envejecería y se haría invisible hasta el final de su vida. Al fin y al cabo, la naturaleza humana es ambiciosa y de ninguna manera pensaba que alcanzaría nunca todo lo que deseaba.

Imágenes: (1) Autor desconocido (2) Nida

By Mar Martínez Leonard

He woke up, just like any ordinary man who wakes up. Just like any ordinary man, he dressed, and after dressing, he sat near the window. While contemplating the sky, he was thinking about how sad it is to lose a friend, to go to war, or to die alone in a hospital. A storm broke, a girl who was waiting in front of a school-gate burst into tears, a dog was barking.

At first he was not aware of what was happening to him: he ate, slept, loved, lived, just like other ordinary men. Only after several singular episodes did he begin to speculate that something abnormal was happening to him. First, he noticed there was something that called him to pamper the sick and the elderly. Then, little by little, he developed a keen sense of right and wrong, both of which were indivisible and inexplicable, but absolutely evident to him. Finally, his personality began to change, disintegrating into several personalities, or into none, this is, becoming versatile but never the same.

And, as he became aware of it, he perfected it, directing its use. Thus, by touching the neck or the head, he was able to alleviate madness, Alzheimer’s disease, skin or bone cancer, arthritis and other degenerative diseases. When dreaming, he could predict future events. His hands did not heal, but transmitted an energy that calmed the pain and strengthened the spirit. He was not a traditional seer, but saw in his dreams concrete situations of daily life that were about to happen. On the other hand, knowing what was going to happen made him miserable.

For some time, his mental health deteriorated. He felt sad and isolated, the hours passed slowly: they seemed to have been locked inside the walls of his house. He desperately looked for company. Then it occurred to him that he should adopt a cat.

That arragement worked: he talked to it, peted it, fed it, and he stopped being afraid of loneliness. After that, he returned to being a balanced person. Furthermore, he also learned to benefit from his own energy, this became a spiral that went back and forth, within a game where it was no longer known who was giving and who was receiving.

Many claimed to have heard the cat meow in the dark on new moon nights. They said that it was a very intuitive animal, that it could sense the presence of souls in pain crossing the house disoriented. Others said that, in addition to the living, dead ancestors had settled there forever, attracted by the good energy that flowed in it. The truth is that anyone who walked through the door experienced immediately physical well-being and peace of mind.

Time passed by, our ordinary man was now forty-two years old. His life revolved around a more or less important international press service for which he worked, his love for reading and his cat. There was nothing outstanding in his past, except for having helped hundreds of people, many of them now cured, to feel better. He was not married and had no children, yet he was happy.

Like a chameleon, he would age and become invisible until the end of his life. After all, human nature is ambitious and by no means did he think he would ever achieve everything he wanted.

Images: (1) Author unknown (2) Nida

Cueva de Siete Palacios – CAVE OF SEVEN PALACES

Por Lunnático

Como tantos otros pueblos de España en los que basta rascar un poco sobre sus piedras, Almuñécar, una pequeña ciudad incrustada en las montañas de la costa granadina, cuenta con una riqueza cultural de cuando menos tres milenios, sin contar la parte de la prehistoria cuyos hallazgos no son pocos en estas tierras frente al Mediterráneo. Y no es para menos, dadas las condiciones climáticas de estos litorales.

Sin duda por las costas del sur de España entró la civilización occidental, creando el mestizaje cultural y humano resultado del contacto de los indígenas peninsulares con otros pueblos. Fenicios, egipcios, griegos, romanos y árabes dejaron algo más que polvo: lenguas, artículos de uso diario, técnica, modas y costumbres.

El museo arqueológico de los Siete Palacios, alberga un poco de todo este mixturado cultural que en un momento dado devino a cultura española.

Vídeo-clip por Galileo Contreras en Cueva de 7 Palacios, Museo Arqueológico de Almuñécar

Fotografía de Galileo Contreras, Playa de Almuñécar

By Lunnático

Like so many other towns of Spain in which it is enough to scratch a little on its stones, Almuñecar, a small city embedded in the mountains of the Tropical Coast of Granada, has a cultural wealth of at least three millennia, not counting that part of prehistory whose findings are not few in these lands facing the Meditarranean Sea. And with good reason, given the weather conditions of these coasts.

Undoubtedly, Western Civilization entered through the southern coast of Spain, creating the cultural and human fusion resulting from the contact of peninsular natives with other peoples. Phonecians, Egypcians, Greeks, Romans and Arabs left behind something else than just dust: languages, tools of daily use, skills, fashion and traditions.

The archaeological museum in Almuñécar, Cave of Seven Palaces, houses a bit of all this cultural mixture that at one given point turned into Spanish culture.

Translation: Mar Martínez

Photo of Almuñécar beach by Galileo Contreras

Video-clip by Galileo Contreras at Cave of 7 Palaces, Almuñécar Archaeological Museum

AFLICCIÓN – Affliction- Afflizione

Por MAR MARTÍNEZ LEONARD

Yo seré perro de cazadores que en madrugadas de octubre hinque los colmillos sobre la presa. En las noches, dormiré sobre el pasto, o quizá escondido entre maderos. Temprano seré transportado en jaula hasta mi lecho de muerte, tierra húmeda de la mañana en que un disparo me alcanzará por error.

FOTO: JOSÉ GALILEO CONTRERAS ALCÁZAR

By MAR MARTÍNEZ LEONARD

I will be a hunters’ dog that sinks its fangs into the prey at dawn in October. At night, I will sleep on the grass, or maybe hidden in between logs. Soon I will be transported caged into my deathbed, wet land of that morning in which a shot will find me by accident.

PHOTO: JOSÉ GALILEO CONTRERAS ALCÁZAR

Di MAR MARTÍNEZ LEONARD

Io sarò un cane da cacciatore che affonda le zanne nella preda all’alba di ottobre. Di notte, dormirò sull’erba, o forse nascosto tra i tronchi. Presto verrò trasportato ingabbiato nel mio letto di morte, terra bagnata della mattina in cui uno sparo mi troverà per errore.

FOGRAFIA: JOSÉ GALILEO CONTRERAS ALCÁZAR

Lira en rosa / LYRE POEM IN PINK

POR MAR MARTÍNEZ LEONARD

Yo soy fémina sólo:
nací para ser feliz
bella ligera libre
caminar como una catarina
mi sereno vuelo azul
amparado en la lluvia.

Busco hacer de la luna un verso
caminar contigo
resguardada de lluvia,
despojada de nada,
tal vez de tiempo sólo.

Silenciosa y sin prisa
arribo a mi destino,
una lira trovo en verso blanco
alada púrpura quietud sin rima.

Lágrimas lavaron mi pisada rosa
sin verso y sin luna
¿nos despojan acaso
de viejas costumbres?
Tan gélidas son las ilusiones rotas.

Fotografías de PIXABAY (1) y MO EID (2)

BY MAR MARTÍNEZ LEONARD

I am only female:
I was born to be happy
beautiful light free
to walk like a ladybug
my serene blue flight
covered in the rain.

I seek to make of the moon a verse
to walk with you
sheltered from the rain,
stripped of nothing,
maybe of just time.

Silent, unhurried
I approach to my fate,
a lyre I write on blank verse
winged purple unrhymed stillness.

Tears washed my pink footprint
without verse and without moon,
do they despoil us
from the old ways?
Broken illusions are so cold.

Photos by PIXABAY (1) and MO EID (2)

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