PROTERVIA Y LA LUNA

Era aún primavera y Carlos prendió la televisión para ver el noticiero de las 9 p.m. Toda la programación parecía estar basada solamente en el maldito virus, aquel ser diminuto que había confinado a millones y también enfurecido a algunos que no creían que de hecho existiera. Después de cenar, no era ya hora deSigue leyendo “PROTERVIA Y LA LUNA”