La fiebre del oro negro

Por JOSÉ GALILEO CONTRERAS ALCÁZAR Teníamos las manos negras, de los pantalones chorreaban gruesos hilos viscosos que venían a dar a la arena, más negra aún, de la playa. No quedaba un alma en la ciudad, todos venían a borbotones a buscar algo que hacer con ese oro acumulado que al final nos había empobrecido.Sigue leyendo “La fiebre del oro negro”